Minería, clave para la transición energética en Galicia

Explotación minera y aerogeneradores
Explotación minera y aerogeneradores
La transición energética no podrá entenderse sin minería. Y en Galicia, la minería no puede disociarse de su compromiso con la energía, con las personas y con el territorio.

La transición energética que estamos viviendo no se sustenta solo sobre innovación tecnológica, inversión o voluntad política. Detrás de cada panel solar, de cada aerogenerador o batería de almacenamiento, hay algo más elemental: minerales. Sin ellos, no hay renovables, no hay electrificación, no hay futuro descarbonizado. Y en este contexto, Galicia tiene una oportunidad histórica: convertir su tradición minera en una ventaja estratégica para garantizar la autonomía de recursos que necesita la nueva economía verde.

Europa importa más del 70% de las materias primas críticas que requiere para sus tecnologías limpias. Es una dependencia que limita su capacidad de decisión y vulnerabiliza su competitividad frente a potencias con mayor control sobre la cadena de suministro. Galicia, sin embargo, dispone de una riqueza geológica excepcional y de un tejido empresarial minero sólido, responsable y con experiencia. Apostar por una minería moderna, sostenible y tecnológicamente avanzada significa apostar por la soberanía industrial y energética de nuestro territorio.

El binomio energía-minería es, además, una relación de beneficio mutuo. La minería aporta los materiales que hacen posible la expansión renovable, y el sector energético devuelve eficiencia, innovación y sostenibilidad a las explotaciones mineras. Incorporar energías renovables a la actividad extractiva reduce costes, mejora la competitividad y contribuye a la descarbonización del propio sector. Esta simbiosis convierte a Galicia en un laboratorio natural para demostrar que la transición energética puede hacerse desde el respeto ambiental, el diálogo social y la creación de riqueza local.

Pero esta oportunidad exige visión y planificación. Supone reforzar la formación técnica en universidades y centros especializados, actualizar la percepción social sobre el valor de la minería moderna y asegurar que su desarrollo se produce bajo los más altos estándares ambientales y de transparencia. No se trata de volver a una minería del pasado, sino de liderar una minería del futuro, integrada en la cadena de valor de la energía limpia y en el objetivo común de una Galicia sostenible.

La transición energética no podrá entenderse sin minería. Y en Galicia, la minería no puede disociarse de su compromiso con la energía, con las personas y con el territorio. En esa unión reside la verdadera fortaleza para construir una economía descarbonizada, competitiva y autónoma.