La industria del aluminio gallego alerta de un riesgo sin precedentes y exige medidas
La Asociación de Industrias del Metal y Tecnologías Asociadas de Galicia (ASIME) y la Asociación Española del Aluminio (AEA) alertaron este 25 de noviembre en Santiago de la situación crítica que atraviesa la industria del aluminio en Galicia, afectada por una “tormenta perfecta” en Europa: caída de la demanda, aumento de costes, volatilidad de precios, tensiones comerciales y nuevas regulaciones.
En este contexto, las empresas gallegas —pese a su fortaleza tecnológica y exportadora— afrontan riesgos sin precedentes que comprometen su competitividad. Uno de los principales factores de preocupación es el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM), cuyo diseño actual deja fuera productos transformados, no contempla emisiones indirectas y carece de sistemas de trazabilidad, generando distorsiones especialmente perjudiciales para regiones industriales como Galicia. ASIME recordó que el sector metal supone el 19% del PIB gallego y más de 60.000 empleos, pero sufre el impacto acumulado de la caída de la demanda, la presión competitiva internacional, la volatilidad del mercado y la fuga de chatarra hacia terceros países.
Durante el encuentro, los representantes empresariales reclamaron un marco regulatorio “eficaz y justo” que proteja a la industria que ha invertido en eficiencia, circularidad y tecnologías limpias. Advirtieron que el acceso a chatarra reciclada se ha convertido en un cuello de botella que amenaza la viabilidad de las fundiciones gallegas y señalaron que la competencia desleal de países con estándares ambientales más laxos está erosionando el tejido productivo.
Tanto ASIME como la AEA subrayaron que Galicia es líder europeo en transformación de aluminio y cuenta con empresas de referencia internacional, pero insistieron en que esta posición no está garantizada sin medidas urgentes, estabilidad normativa y una política industrial europea que esté a la altura de los desafíos actuales. “La industria gallega tiene futuro, pero necesita apoyo real”, coincidieron los participantes.
En la fotografía, de Izquierda a derecha: Francisco Quintá, Cruz Casal, Enrique Mallón, Gonzalo de Olabarria y Marina Magán