10:35h. Miércoles, 12 de Diciembre de 2018

ENTREVISTA

Fernando Blanco: "Muchas empresas no prestan la atención que la gestión energética precisa"

Fernando Blanco Silva acaba de publicar el libro “El triángulo de la Gestión Energética en la empresa y administración pública”, un documento que pretende ser una guía de implantación de buenas prácticas en todo lo que se refiere a los aspectos de la energía en las organizaciones, como fruto de una experiencia en el sector que ya alcanza los quince años.

Fernando-Blanco-Silva
Fernando-Blanco-Silva

Fernando Blanco es ingeniero industrial y doctor en desarrollo sostenible, además de Delegado en Santiago de Compostela del Ilustre Colegio Oficial de Ingenieros Industriales en Galicia

¿Cuál es su relación con la gestión energética y por qué ha escrito este libro?

Llevo más de quince años trabajando en el sector de la energía, y por eso considero ser un buen conocedor de esta disciplina en Galicia. Inicialmente empecé como profesor funcionario de sistemas energéticos en la Consellería de Educación, de ciclos formativos de electricidad e instalaciones térmicas, con lo que perfeccioné los contenidos teóricos. Posteriormente ejercí durante diez años como gestor energético de la Universidad de Santiago, profundizando en el ejercicio práctico como gestor, y desde hace dos años formo parte del Cuerpo Superior de Ingenieros Industriales de la Xunta de Galicia, ampliando los conocimientos desde el interior de la administración, y conocimiendo las exigencias desde el punto de vista de la seguridad industrial. Fruto de estos años en el sector considero que tengo un buen conocimiento de las instalaciones eléctricas, calefacción, climatización, cogeneración o ascenstores desde estos tres puntos de vista, que he tratado de reflejar en este libro.

¿En que consiste la gestión energética?

Es una disciplina que trata de buscar una solución de compromiso entre optimizar los costes energéticos (suministros, mantenimiento, obras..) y garantizar un suministro fiable y seguro. Esta ecuación matemática es muy difícil de sistematizar, por lo que es necesaria la figura de un profesional que la ejerza para alcanzar los mejores resultados.

¿Cuáles son los vértices del Triángulo de la Gestión Energética?

El primero es la gestión empresarial aplicando técnicas ordinarias de gestión (control de costes, análisis de rentabilidad de las inversiones, dirección de recursos humanos, informática aplicada a la gestión...); el segundo sería garantizar el cumplimiento de la normativa en seguridad industrial en el mantenimiento y diseño de las instalaciones y el tercero es la inversión económica en nuevas instalaciones y reforma de las existentes. Además estarían otros componentes transversales, que no son propias del gestor energético, aunque sí debe estar presente como la prevención de riesgos laborales, gestión ambiental o implantación de estándares de calidad en la empresa.

¿Qué profesional es el mejor preparado para ejercer de gestor energético?

Claramente es un ingeniero industrial, que deberá estar apoyado por otros profesionales de formación universitaria como ingenieros técnicos, arquitectos o aparejadores. La gestión energética hasta principios del siglo XXI era una disciplina asumida por diferentes figuras como jefes de mantenimiento, responsables de compras o incluso ingenieros proyectistas, pero el aumento de las exigencias en seguridad industrial o las limitaciones en las emisiones de gases de efecto invernadero exigen que un profesional multidisciplinar y bien formado como el ingeniero industrial ejerza esas funciones.

¿Cuál cree que es la percepción de las empresas y administraciones sobre gestión energética?

Hay una casuística muy diversa, aunque en general creo que el empresario y gestor público no son del todo conscientes de la importancia de una buena gestión energética. A priori están las grandes oportunidades de ahorro, pero sobre éstas yo identificaría las responsabilidades a las que se enfrenta en el caso de un accidente, la normativa en seguridad industrial, en prevención de riesgos laborales y en autoprotección exigen el cumplimiento de criterios muy estrictos en cuanto al mantenimiento de las instalaciones, con responsablidad penal, y eso a veces pasa desapercibido.